Biografía de Enrique Lihn por Daniel Rojas Pachas

Biografía de Enrique Lihn por Daniel Rojas Pachas
Enrique Lihn


Enrique Lihn - Definición de un artista poligenérico

por Daniel Rojas Pachas

 

Enrique Lihn (Santiago, 1929 - Santiago, 1988) fue un escritor, autor de una veintena de poemarios, tres novelas, dos colecciones de cuentos; fue pintor, dibujante de cómic, performista, artista plástico, dramaturgo, libretista, académico y crítico con una destacada producción ensayística que podemos encontrar compilada en dos extensos tomos, el libro El circo en llamas (1997) preparado por Germán Marín y que abarca sus crónicas y ensayos sobre literatura y Textos de arte del 2008, recopilación anotada que realizó Adriana Valdés y Ana María Risco, la cual comprende los escritos de Lihn sobre fotografía, cine y pintura.

     Enrique Lihn es un creador poligenérico, sin embargo, es reconocido por su poesía. Destacados críticos chilenos como Pedro Lastra, Cedomil Goic, Soledad Bianchi, Carmen Foxley, Nelly Richard y Grinor Rojo destacan su obra escrita en verso, siendo ubicado dentro de Chile a la par de Gonzalo Rojas, Jorge Teillier, Miguel Arteche y Nicanor Parra, de los cuales fue contemporáneo. Cedomil Goic sobre el registro de los más importantes poetas nacionales señala:


        En diccionarios o manuales debe destacarse los más significativos por su producción y la calidad de su obra. Los más relevantes deben ser objeto de monografías ambiciosas, documentales e interpretativas. Entre ellos, Gabriela Mistral, Carlos Pezoa Veliz, Pedro Prado, Rosamel del Valle, Ángel Cruchaga Santa María, Juvencio Valle, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Humberto Díaz Casanueva, Enrique Lihn, Miguel Arteche, Jorge Teillier, Gonzalo Millán (Goic, cit. en Gotschlich, p. 322).

 

En Hispanoamerica su poesía es considerada[1] a la altura de la obra de José Emilio Pacheco, Carlos Germán Belli y Jaime Gil de Biedma. Para el crítico peruano Julio Ortega: “En la poesía de Belli, como en la obra poética de Lihn, Antonio Cisneros y José Emilio Pacheco, el poeta ya no es el héroe de la subjetividad epifánica, como lo es en el modernismo, sino el antihéroe del coloquio marginal, despojado y guiñolesco, sin otra función social que el escarnio y el humor crítico” (Ortega, pp. 416-417).

     Entre los poemarios de Lihn destacan, La pieza oscura (1963), Escrito en Cuba (Premio Casa de las Américas 1966), La musiquilla de las pobres esferas (Premio Municipal de Santiago 1970), A partir de Manhattan (Beca Guggenheim 1978) y Diario de muerte (1989).

Su producción poética enmarcada dentro de la generación chilena del cincuenta[2], ha sido traducida a múltiples lenguas, así como antologada y comentada en distintos países, sin embargo, su producción narrativa no ha corrido con la misma suerte. Esta página busca, revalorar al autor en sus múltiples dimensiones y proporcionar material de diversa índole, que permita a nuevas generaciones de lectores y críticos acceder a la escritura lihneana, a través de una puesta en escena crítica y de libre acceso.

      Al dialogar con Marlene Gottlieb en 1983, Lihn se declara un retórico confeso y un practicante de un arte de la palabra que busca convertir la literatura en tema de la propia literatura. Su búsqueda como autor, consistió en transformar dicha práctica en una poética, la cual ejerció con especial ahínco en la poesía, sin ignorar los otros géneros por los cuales transitó como creador. En esa entrevista, dice no entender la literatura, sea cual sea la forma que tome: poesía, ensayo o narrativa, como un alejamiento de lo real, pues si bien él no persigue documentar con sus textos de modo verídico, el trabajar con el lenguaje es ya acercarse a la realidad y ponerla en entredicho. Esto se puede complementar con lo que señala a Marcelo Coddou, respecto a su obra: "una literatura que habla de sí misma. Pero, así lo espero, no como la mera pretensión meta-literaria, sino a partir de una crisis y de una crítica de la noción de realidad" (Lihn, cit. en Coddou, p. 142). 


Referencias

Coddou, Marcelo, “A la verdad por lo imaginario. Entrevista con Enrique Lihn.”, en Texto Crítico, núm. 11, 1978, pp. 136-157.

Gotschlich, Guillermo, "Entrevista a Cedomil Goic" en Revista Chilena de literatura, núm. 75, 2009, pp.317-323.

Gottlieb, Marlene, "Entrevista: Enrique Lihn", en Hispamérica, núm. 36, 1983, pp. 35-44. 

Ortega, Julio, "El postmodernismo en América Latina". Homenaje a Alfredo Roggiano. En este aire de América, Eds. Keith McDuffie y Rose Minc. Pittsburgh, Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, 1990, pp.407-420.




[1] Para más información, respecto a la poesía de Enrique Lihn recomiendo consultar: Enrique Lihn: Escritura excéntrica y modernidad (Editorial Universitaria, 1995) de Carmen Foxley y Lengua muerta. Poesía, post-literatura y erotismo en Enrique Lihn (Altazor, 2012) de Luis Correa Díaz. Para revisar su poética en relación a la poesía hispanoamericana y chilena son recomendables los libros: El diálogo entre la poesía de Enrique Lihn y Jorge Teillier: la ciudad y el pueblo (University of Oregon, 1993) de Oscar Sarmiento, La ilusión de la diferencia. La poesía de Enrique Lihn y de Jaime Gil de Biedma (Editorial La Noria, 1995) de María Nieves Alonso y Mario Rodríguez y Lugar incómodo: poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez (Ediciones Alberto Hurtado, 2010) de Matías Ayala. En cuanto a la narrativa de Enrique Lihn, recomiendo mi libro El arte de la cháchara - La poética de lo abigarrado en las novelas de Enrique Lihn

[2] Disímil grupo de escritores compuesto por los narradores José Donoso, Jorge Edwards, Claudio Giaconi, Guillermo Blanco y los poetas Miguel Arteche, Enrique Lihn, Jorge Teillier y Armando Uribe. También se destacan, los dramaturgos Egon Wolff y Sergio Vodanovic, el ensayista Martín Cerda y el artista multidisciplinario Alejandro Jodorowsky, entre muchos otros. Hay dos criterios predominantes para establecer este bloque generacional, uno propuesto por el narrador Enrique Lafourcade en 1954. Lafourcade en la Antología del nuevo cuento chileno de 1954 y Cuentos de la Generación del 50 publicado en 1959, funge el rol de gestor de este fenómeno literario que conmocionó al medio intelectual nacional por su ruptura y experimentación ante al criollismo de la generación anterior, denominada del 38. El segundo criterio nominal es propuesto por Cedomil Goic, quien aplica el criterio generacional histórico de José Ortega y Gasset. Cedomil Goic bautiza a este grupo de autores nacidos en 1930 como Generación de 1957. A grandes rasgos se caracteriza a estos creadores por su escepticismo radical frente a la vida, debido a los cambios que experimenta el mundo tras las guerras mundiales, un marcado existencialismo y una postura crítica respecto al campo cultural y sus propios procesos de escritura.


daniel rojas pachas

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